lunes, 21 de marzo de 2016



SOY RESPONSABLE DE LO QUE PUBLICO 
NO DE LO QUE INTERPRETES


Las redes sociales son un mundo abierto de posibilidades. Curiosidades, informaciones, recetas, críticas, chistes, ironías, caricaturas, humor, análisis, memes, entre otras. Cada quien es libre de publicarlas y cada receptor de interpretarlas como quiera, esto depende de su creencia, valores, cultura u otros. Esto es válido y justo ante la diversidad, ¿y cómo lo controlamos?. Parece imposible controlar a un caballo desbocado cargando información no hay reglas ni límites, todo es posible en esta autopista.

A veces compartimos post, sin ponerle mucho análisis, sin medir a quien podemos afectar o no, sin profundizar el mensaje, sin intención alguna mas que compartir o darle me gusta. Sin embargo, sí puede generar reacciones, y ¿cómo hacemos para discriminar a quien le va a gustar o no? Entre gustos y colores no hay autores y menos en la red...

Lo que publicamos no necesariamente significa que estemos 100% en acuerdo, ni nos define como ser humano. Compartimos por muchas razones, el post nos parece creativo, ingenioso, curioso, interesante, importante, controversial, divertido, informativo, o es para leerlo luego a veces ni suma nada a nuestra vida es algo trivial cosas que llenan la red. La intención a la larga se la da el lector y no quien publica, pues cómo saber las razones de su publicación, cómo podemos saber con que emoción se escribió un comentario, lo podemos leer con distintas entonaciones y esto generar diversas intenciones a nuestro juicio, pero no necesariamente acertemos con la. del publicador.

Así es este mundo virtual, parecido al real, nos encontramos con una diversidad tal que no podemos hacernos responsables de lo que puedan interpretar o actuar los demás, solo hacernos responsables de nuestros actos y de cómo lo queremos transmitir, consciente que hay riesgo que se interpreten distinto a su sentir.

Entonces, si bien es un deber ético cuidar lo que publicamos e intentar no sea ofensivo o desagradable, no podemos controlar del todo que algunos se sientan en desacuerdo, ofendidos o agradados por lo que publicamos, son miles de sentimientos y pensares ante una imagen que circula y reproduce sin control. Resultaría hasta tonto si publicaciones en masa sean tomados como un mensaje personalizado y directo a nuestro ego.

Estar en redes sociales es asumir que veremos y leeremos cosas que no nos gusten y vale definir qué haremos ante ello para que eso simplemente sea lo que es, una publicación más que responde a la diversidad y no algo que nos coloque en conflicto. Un post no define a la persona que la publica, ni a sus sentimientos o pensar o va dirigido a alguien en particular, para esto lo más sano es una comunicación directa o en privado con ella y no una publicación pública. No somos las redes sociales, somos operarios de estás y no podemos complacer a todos nuestros contactos. Por eso la política, la religión, los deportes u otros temas se hacen intolerantes para muchos que no logran entender, ni la diversidad, ni la libertad que se tiene de emitir cualquier opinión, ni la poca posibilidad de controlar los mensajes virtuales, este caracter lo convierte en un medio delicado de manejar cuando no determinamos el límite entre la realidad y la virtualidad.

Por eso vale no tomarnos a lo personal lo que está en cualquier red social, asumir esta posición nos colocaría vulnerables y sensible a cualquier tontería que se publique . Esto es un medio de expresión que puede dar luces sobre gustos y tendencias pero no es la persona que publica. Para conocer y juzgar mejor a las personas virtuales que comparten la red es mejor el contacto directo que logramos si la invitamos a un café, o compartimos en casa, sin cables ni wifi, solo desde la mirada, la entonación, los gesto, la actitud y otras podemos tener alguna idea de quien es en realidad nuestro interlocutor virtual.

domingo, 6 de marzo de 2016




LA VENEZUELA QUE QUIERO

Decía un amigo ... 

que el peor error que podemos cometer los venezolanos 
es querer regresar a la Venezuela de antes. 

Si bien teníamos todo lo de lo que hoy carecemos 
y prácticamente mendingamos, algo no teníamos para que muchos hayan querido cambiar el rumbo...

Otro error es querer mantener a toda costa la estructura actual, 
aún teniendo muestras de la ineficiencia e ineficacia, 
seguir aferrados a un sueño que nos pide sacrificios demasiados 
injustos y crueles para esta generación desgasta y nos ha convertido 
en ciudadanos tristes y enojados con la vida que hoy se pierde en una cola... 

Ni la añoranza del ayer ni la utopía del mañana hará para 
el país un mejor presente. 

Si hoy no logramos ver el aprendizaje de estas etapas vividas 
y no asumimos responsabilidades y cambios en nuestra conducta y pensar,
no será posible la Venezuela próspera y feliz que todos queremos, 
la herida está abierta y necesita sanar para que podamos hacer un país inclusivo, que valore sus riqueza naturales y sus talentos, que el amor ciudadano y de esta tierra sea recíproco...

hay un trabajo personal por hacer, aprender a sembrar y vivir en valores y principios fundamentales para la convivencia es uno de ellos. 

Valores como el trabajo, el respeto, la honestidad, la tolerancia, la responsabilidad son vitales para que este hoy comience a dar frutos...
todo depende de nosotros pero vale soltar las amarras de ideas
 desgastadas y de utopía. 

Hay que comenzar a crear un nuevo camino, 
toca ubicar el hoy que tenemos y empezar a planificar y construir desde la realidad, desde el aquí y el ahora, todo lo demás debe servirnos de herramientas y aprendizajes que nos permitirán edificar ese nuevo país, con las manos e ideas de todos, desde la igualdad de derechos pero desde el respeto a la diversidad de ideas, una Venezuela consciente de que solo nosotros, sus hijos podremos darle el lugar que merece, con trabajo, con estudio con el empreño de ser cada día mejores ciudadanos...







ADICCIÓN Y FANATISMO
Una enfermedad

1.- Un fanático puede ser comparable con un adicto...cuando una droga se introduce en el cuerpo modifica el funcionamiento cerebral y dependiendo de los componentes de la sustancia y frecuencia de consumo entre otros factores, puede producir dependencia psicológica y/o física, logrando también a largo plazo, afectaciones graves de toda índole.
Un fanático consume ideas y/o productos, el planteamiento de esta idea puede tener el atractivo placentero de la droga y despertar curiosidad. Al principio el consumo se hace experimentalmente luego el mecadeo de la idea lo hace ocasional o no la vuela a consumir, pero si la droga de la idea o del producto activa el componente adictivo con la manipulación, el adoctrinamiento o con carisma y el poder que seduce, puede que consumir la idea se convierta en habitual y en una necesidad tal que lleve a la dependencia.


2- Así como algunos se enganchan a una droga otros se enganchan a una idea o un producto. El fanático o el adicto va por la vida creyendo que su doctrina o su droga los hará feliz, que no hay nada más para lograr satisfacción y la de otros por ello buscan imponer su creencia a toda costa aún irrespetando el derecho ajeno de vivir bajo su propia convicción. En principio es a voluntad el consumo pero la acción adictiva de la droga o la doctrina se hace fuerte, dominante, es la idea o la droga quien conduce y maneja cada paso de este ser que se rinde a sus pies cediéndole su voluntad. Es un pequeño monstruo alojado en la mente de personas aprovechándose de sus carencias emocionales, de sus miedos, rencores, tristeza, de su esperanza...


3- Muchos son los que se aprovechan de la condición dependiente de un adicto y/o fanático. Les venden la idea de que su valor depende de de su doctrina o de la sustancia disminuyendo su estima, los hace sumisos, desvalidos y rendidos a su fe. La idea o la sustancia modifica el comportamiento, la percepción de vida, la manera de hablar, de vestirse, de comer. Todo gira en torno a ello por eso cualquier error en la idea o contraindicación en su droga es justificable y no admite divergencias. Es simplemente, perfecta, para el fanático o el adicto. Él es su droga o su idea y estar en un sitio donde no se comparte la misma afición, produce una reacción similar a la del adicto ante la ausencia de las sustancia, el síndrome de abstinencia donde hay dolor físico y psicológico por no consumir la sustancia o por sentirse fuera de su zona de confort, con ideas contrarias los pone agresivos, sordos, y a la defensiva, capaces de no distinguir valores humanos ni de convivencia, como sea busca imponerse.


4.-Tanto el fanático como el adicto se convencen que sin su objeto de consumo su vida no tiene sentido. Su vida pasa a segundo plano, por la idea o la droga, pueden pasar hambre, degradar su dignidad a lo más bajo, la familia y los amigos dejan de ser fundamentales y pueden llegar a verse como enemigos o descartables. Cambia la mirada, el brillo de sus ojos, la piel, los valores. Hacen un gran esfuerzo por aparentar estar bien, aunque sea la arrogancia y el aire de superioridad lo que destaque. En el fondo es una máscara una pose, es luchar contra la corriente y hasta contra si mismo. Por todos estos síntomas y afecciones físicas y psicológicas, un adicto y/o un fanático sufre una enfermedad crónica, que le deteriora a sí mismo y deteriora sus relaciones. Su empeño por mantenerse a salvo con su droga y/o idea llega incluso a afectar a la sociedad entera. Un circulo vicioso y de intereses mueven sus hilos para mantener al adicto allí, a los pies del amo. Le venden placer, felicidad y/o salvación mientras nutren sus arcas a cambio de una voluntad deprimida por la enfermedad. Rehabilitar a una sociedad adicta es un trabajo duro, que requiere comenzar a sembrar valores en la raíz de esta, desde la familia, rescatar los principios de convivencia y revertir la semilla del resentimiento y lo que lleva a alguien a sentirse menos que una idea o sustancia.


5.- La familia debe reencontrarse con su objetivo que es educar desde el amor, para edificar hombres y mujeres sanos en mente y cuerpo, conscientes de sus capacidades, seres autocríticos y que se enrrumben al autodesarrollo, con una autoestima tal que no le lleve a buscar externamente lo que en sí mismo deben aprender a encontrar. Seres conscientes de sus fortalezas y virtudes para darse y darle a su entorno el retorno del amor y el aprendizaje recibido.


6.- La suma de hombres y mujeres en pleno conocimiento de su ser y de su papel en la sociedad es vital para que esta sea sana y productiva. De lo contrario abundará tierra fértil para la siembra del resentimiento, de la división, de la exclusión. Será el dolor o la rabia lo que decida en su vida y en la sociedad misma.
Es necesario rehabilitar la sociedad actual, no podemos condenar al prójimo, ni excluirlo, porque consideremos que se ha convertido en un problema, tal como se condena añ adicto y como hoy miramos al fanático. Nos guste o no forman parte de una sociedad donde lo común es la diversidad y donde encontraremos conflictos por resolver. Toca entender que el adicto o el fanático es consecuencia de las carencias de su entorno, de la falta de amor, de la falta de oportunidades,de una calidad de vida disminuida.


7.- La aferración a la idea o a la droga, es un miedo a perder la seguridad que la idea lo la sustancia les provee aunque la realidad, muchas veces miserable y destructiva le pise los talones, esto puede suceder ante cualquier visión que se haga radical o extrema, una posición que busque imponerse a toda costa. Desintoxicar a la sociedad será un proceso complejo pues la adicción de algunos afecta a todos, y dejará secuelas. Pasarán generaciones para que ya la huella de sociedades enfermas solo sea historia y aprendizaje. Aún hay camino por recorrer lo bueno es que ya hay quienes han admitido su adicción eso es un gran paso para sanar...

jueves, 1 de octubre de 2015




REFLEXIONES DE UNA LOCA CUERDA...

LA ¿EVOLUCIÓN? TECNOLÓGICA




Cuando buscamos indicativos de que hemos evolucionado, estos los relacionamos con la tecnología. Hace más de 30 años, comic como los Supersónicos nos vislumbraban un mundo direccionado desde pequeñas pantallas que facilitaban la vida. Ese sueño es hoy más que realidad, nos visualizamos en un mundo inagotable en comunicaciones, televisores, teléfonos, redes sociales son un sin fin de posibilidades, con ellos hemos podido reencontrarnos con viejos amigos sin importar distancia, los empleos virtuales son posibles, la educación a distancia y certificada desde prestigiosas universidades y sin conocerlas en físico es un hecho, un programa de TV lo puedes ver una y otra vez, así como grandes conciertos en 3D, incluso te puedes convertir en alguien sumamente famoso si te atreves a subir cualquier cosa a las redes y si es graciosa, interesante o grotesca se hará viral y recorrerá el mundo.

Todo se ha hecho virtual, tanto que puede que estés rodeado de gente, pero nadie interactúa entre sí, pero seguramente todos esté cabeza abajo interactuando con el celular con el resto del planeta. Es tanto que la tecnología ha invadido nuestras vidas que desaprendimos lo que nos relaciona con lo tangible. Se cae el WiFi o la internet y pareciera que procesos que antes eran posible sin ellos se hacen sumamente complejos sin conexión a la red. Ya pocos niños disfrutan de jugar entre la naturaleza, correr, saltar, ensuciarse, pues es una consola el mejor de los amigos, la Tv es una madre en HD que acapara toda la atención. La gran niñera es una tablet que los mantiene tranquilitos, abstraídos del mundo terrenal pero sumergidos en otro donde los padres pierden el control. Los adolescentes consiguieron en la tecnología el mejor antídoto "antiadulto", un mundo que los adultos comunes no dominan, pero si lo hacen los curiosos púberes que hábilmente escapan de los inocentes controles paternos. Impresiona cómo pueden acceder a innumerables portales y camuflajearse de mil maneras mientras sus padres creen que ellos apenas manejan Facebook e Instagram. La red es una ventana abierta al conocimiento y a la conexión inmediata, en positivo nos brinda grandes posibilidades, pero también a tecnificado los males humanos desvinculándonos con lo tangible y hasta con el afecto cercano.

Y así es tan "evolucionado" el mundo actual que oímos hablar de estafas virtuales, las drogas ya se mercadean en la red disfrazadas de sales y nombres exóticos, así que ya no es el heladero de la esquina del colegio o el malafachas de una fiesta el que las distribuye, basta un click y una tarjeta de crédito y cual Amazom te la lleva a tu hogar. Los encuentros sexuales tampoco tienen límites, videos, información, películas, chat, están allí, dispuestos a la inmediatez de cualquiera, la web cam es el afrodisíaco ideal para una travesura, pero también lo es para un pervertido o acosador que entre sus malas mañas se hace de claves y accede a portales, te invita amistad y las historias luego son parte de las crónicas policiales de un periódico amarillista, o cuando te enteras que tu gran pana virtual te prostituye en la red, con las fotos que le suministraste y o sabrás cuando otros, tan perversos como aquel, te reconozcan en algún video o foto porno que nunca grabaste.


El bullying a través del grooming y el cyberacoso también encontraron en las redes otros cómplices para el maltrato, nada más sencillo y rápido para agredir emocionalmente a alguien que subir alguna foto o comentario destructivo a la red, este rápidamente se hace público y viral destrozando la moral a alguien entre "me gusta" y "compartir"...

Como padres debemos comprender el alcance de las tecnologías que muchas están sustituyendo el tiempo y el afecto a los niños y jóvenes, estos aparatos suelen ser los regalos de navidad y cumpleaños que dan prestigio y caché ante los hijos pero sin percatarse que también les regalan un aparato que crea distancia si no es administrado y supervisado como es debido. Vale recordar a los padres y a cualquier adulto que las tecnologías exigen algo más que las destrezas para su manejo, también precisa madurez para asimilar el infinito mundo de posibilidades positivas y negativas que en esa autopista informativa se encuentra.


Cuando le abrimos una red social a un menor de edad estamos pasando por encima de recomendaciones e incluso de leyes que lo limitan, el adulto que lo permite asume una responsabilidad que olvida por falta de tiempo y exceso de confianza. Se cree y se exige una madurez a los niños y jóvenes que a veces ni los mismos adultos tienen y luego vienen los lamentos y la incapacidad para explicar lo que se vio o vivió a destiempo. Vale recordar que la tecnología evoluciona a pasos agigantados, pero el humano tiene un proceso de adaptación y comprensión distinta, pareciera más lento y esos tiempos no nos los estamos dando.


Nuestra evolución en tal caso depende de nuestra conciencia y madurez ante los riesgos de tanta información indiscriminada en los nuevos medios de comunicación, a los valores y principios que practicamos, a los proceso de comunicación real en el hogar, al conocimiento en su manejo y alcance, estos aspectos nos dejan muy en desventaja respecto a la máquina, que si bien nos adentra a un mundo sorprendente, si no es usada responsablemente, como toda máquina puede convertirse en un gran enemigo para el ser humano que se pierde a si mismo cuando de tanta conexión se vuelve adicto, un dependiente que cual drogadicto sufre los mismos síntomas de abstinencia que estos, ansiedad, angustia, y se vuelven tan tolerantes a esa droga virtual que necesitan más y más para saciar su sed.


Un adicto es un enfermo crónico, que necesita tratamiento y control. Muchos ya sufren de esta adicción, ya podemos hablar de sociedades enfermas atadas a una pequeña pero dominante pantalla. Zora Fil


viernes, 24 de julio de 2015


Reflexiones de una loca cuerda:


Hace días en una entrevista de youtube, alguien hacía referencia a aquella escena de los Cazafantasmas donde existía una gran energía en el ambiente y ellos acordaron en que no debían pensar en nada, mantener la mente en blanco pues lo que pensaran se convertiría en un monstruo real, fue cuando uno de ellos pensó en el muñeco de malvavisco como mantera de distraer la mente y este pensamiento se convirtió en un gigante destructor...

Este momento en la película admite el poder de la mente y el pensamiento, por eso muchos estudios afirman "que somos lo que pensamos", por eso cada cabeza es un mundo y existe tanta diversidad y maneras de percibirlo porque el pensamiento es libre. Esos pensamientos son energía, son la acción de la vida porque la ejecutamos según lo que creemos muchos actúan individualmente pero muchas veces podemos encontrar pensamientos similares que se suman, medios que los multiplican y los reiteran y pueden volverse colectivos, poderosos y convertirse en una gran energía generando creencias y decretos globales y muy fuertes.

En esa entrevista también daban cuenta que en Venezuela se podría hablar de este fenómeno, cuando por muchos años se oía afirmar que "Venezuela lo necesita es un militar", "mano dura", se invocaba y aplaudía, y tanto se hizo énfasis en esta creencia que zaaaazz, de tanto desearlo, lo creamos y lo obtuvimos...

Sin entrar en detalles sobre la cristalización de este deseo que se hizo colectivo y como consecuencia de estos pensamientos unido a otros contrapuestos, la Venezuela actual vive un momento complejo lleno de enfrentamientos y desacuerdos, desde hace años tenemos a un país dividido y enfrentado, dos partes con su propio muñeco de malvavisco creciendo y haciéndose gordito y fuerte a punta de creencias e ideas que si las analizamos bien han sido dañinas y nos tienen atados y generando una energía negativa y dañina.

Por un lado tenemos a un muñeco de malvavisco creado por quienes quieren mantener vivo a quien en su tiempo cristalizó ese deseo del que se menciona al principio de este escrito y para lograr tal deseo le han querido adjudicar a un heredero, las características y legado a un ser que para muchos no tiene no los tiene ni tendrá, la fuerza ni las condiciones de aquel, que para muchos significó esperanza y un ideal que vale sacrificios e incluso vale mantenerse apartados y hasta declaran guerra contra quienes no apoyan esta idea... este muñeco de malvavisco potencia la idea que solo ellos y nada más que ellos podrán llevar a Venezuela al esplendor del progreso, aún cuando lo actual dista mucho del concepto de prosperidad y avance que el otro lado maneja, aún cuando hasta ellos mismos sienten en sus bolsillos las limitaciones de esta propuesta de vida que se ha impuesto, es un malvavisco cuyo lema es "No volverán" y para cumplirlo este malvavisco es ciego ante mucha de la realidad que es evidente, inflexible ante otras posibilidades, necio para analizar objetivamente las situaciones, aferrándose a insólitos argumentos y asumiendo defensas sin bases lógicas pese a que no ha logrado cristalizar la promesa inicial...

El otro muñeco de malvavisco es aquel que ante la frustración y la desesperanza que genera ver como su calidad de vida a disminuido, cómo sus luchas poco han logrado cambios y han tenido que resistir y hasta aceptar vivir en condiciones, para ellos inadecuadas e injustas, se ha vuelto reactivo, crítico pero desde el polo negativo, se ha resignado pero no deja de mostrar su posición oposicionista a lo que vive. Muchos han adoptado la posición de descalificar al país e invoca día a día la imposibilidad de cambios con lemas como, "esto se lo llevó quien lo trajo" "somos un país de ignorantes", "aquí nada sirve", "este país es una m.....", "aquí lo que hay es corrupción", decretos poderosos e incapacitadores, también ciegos ante nuevas posibilidades y opciones.


Se entiende que el panorama actual nos desilusione y que nos desespere ver como se han perdido oportunidades y logros, pero estamos creando monstruos colectivos, decretos y afirmaciones que no solo nos limitan y nos llenan de insatisfacciones y desesperanzas sino que cada día se alimentan a esos dos muñecos de malvaviscos que sonrientes y amañados se están convirtiendo ese decreto o deseo inconsciente el cual dice que estaremos atrapados en un "no volverán" que se cierra a opciones y que empeoraremos pues, la idea de que "estos destruyeron al país" nos invalida y no permite ver opciones...


Entonces esos dos monstruos nos dice que nadie, ni nosotros mismos podremos sacar al país de la crisis que vivimos y que es innegable pues la hemos creado, adobado y alimentado con nuestros propios pensamiento y actitudes. Mientras estemos aferrados a esas energías mantendremos fuertes a los malvaviscos que día a día se enfrentan en una batalla estéril e inútil, pues ningún país prospera si no hay acuerdos y si se maneja en una energía tan baja en valores y optimismo...hay que cambiar el pensamiento, dejar de desacreditarnos y quejarnos, mirar al otro como parte de este territorio, hermanos de nacimiento, y no como enemigos, no se trata de cegarnos a la realidad hay que aceptarla y asumirla, hay que flexibilizarnos y escucharnos. Todos debemos aportar algo sin fanatismos y orgullos, cambiemos de actitud, defendamos al país hasta de nosotros mismos, resaltemos sus fortalezas, trabajemos por limpiar las energías pensando en soluciones y no en problema o resentimientos...somos nosotros los que creamos el monstruo y solo nosotros podemos destruirlo...

domingo, 12 de julio de 2015





CUANDO NOS VESTIMOS DE SUPERIORIDAD

A primera impresión una persona puede estar bien vestida, dar luces de una buena educación, status notable, reconocimientos, bienes, casada o casado, hijos, casa, carros, lujos, viajes y desde este perfil se cataloga admirable, una persona de logros. La vida ideal. 

Pero cuando te adentras a ese lugar que ya no se ve, ese que va mas allá de los títulos, de su conocimientos, de sus cargos, de la marca de su ropa, de los reconocimientos que tapizan su pared, de lo público y te vas allí al ser humano y sus valores, al ser humano y su ética, a la desnudez que generan sus tratos y acciones, a los argumentos para validarlos, al desespero intangible pero notable por ser lo que más brille y más suene aunque suene repetido y el destello sea tenue, esa primera impresión se descolora y comienza a dejar las manchas que dejan las vidas desabridas, hechas desde el guión de la apariencia, del falso brillo de la sortija barata... y cuando su poder pretende destruir vidas, dañar historias, manchar reputaciones, limitar el crecimiento ajeno...ni el pedestal más alto ni las lentejuela más cara le darán el respeto y admiración que creen tener,pues no se debe subestimar a nadie y muchos no miden destellos sino esencia. La ética y la verdadera humanidad no lo dan un curriculum de cinco páginas ni los muchos servicios sociales a los que tantos se subscriben para que su aureola de santidad aparente ser más gruesa. 

Eso con el respeto y la consideración al prójimo se obtiene y ese don solo lo tienen los que han aprendido a amarse a si mismos y por tanto amar a los demás. El desprecio y las acciones que le remites a otros son el reflejo de como te valoras a ti mismo/a. Y tal vez estas acciones le funcionen muchas veces y se sientan grandes, tan altos que llegan a creer que respiran por un lugar distinto al de la gente común...pero la vida se encarga siempre de darle la justa lección a los que aun no entienden lo que es vivir...la vida tarde o temprano los ubica y los pone a respirar por donde respiramos todos los mortales...porque vivir se trata de aprender y superar no de seguir cometiendo una y otra vez el mismo error, creyéndonos superiores e invencibles. 

Así que a bajarse del pedestal, aprender la humildad, a dejarse de arrogancia y reconocer el valor de otros, pues tarde o temprano el pedestal se cae y esos golpes suelen ser muy duros cuando resistimos el cambio y nos creemos que tocamos el cielo. Todo lo dará el tiempo, el bumerán siempre regresa ...





Libre: la triste historia detrás  
de una exitosa canción









El cantante Nino Bravo interpreta la canción "Libre" dedicada a la primera víctima que muere en su intento de cruzar el muro de Berlín.

No había transcurrido un año de la construcción del muro de Berlín y ya los jóvenes alemanes de la llamada Republica Democrática, RDA soñaban con alcanzar la libertad desafiando la estricta vigilancia a una frontera que dividía Alemania.

Peter Fechter con solo 18 años fue la primera víctima intentando cruzar el muro de Berlín, muere el 17 de agosto alcanzado por disparos de guardias que custodiaban el muro.

El plan consistía en esconderse en un taller de carpintería cerca del muro, para observar el movimiento de los guardias desde allí y poder saltar desde una ventana en el momento adecuado hasta el llamado corredor de la muerte (una franja de tierra entre el muro principal y un muro paralelo que recientemente se había empezado a construir) y correr por el mismo hasta una pared cercana a Checkpoint Charlie, en el distrito de Kreuzberg en Berlín occidental.

Cuando intentó escalar el muro, los guardias de la Deutsche Grenzpolizei dispararon. Aunque Kulbeik logró atravesar el muro, Fechter fue alcanzado en la pelvis, a la vista de cientos de testigos. Él cayó de nuevo hacia el corredor de la muerte del lado este, donde quedó a la vista de la gente situado en el lado occidental, entre la cual se incluían periodistas.

A pesar de sus gritos, según testigos, no recibió ayuda médica, del lado Oeste solo pudieron tirarle un botiquín pero no sirvió de mucho, Peter se desangraba hasta morir aproximadamente una hora más tarde.

Casi una hora duró la agonía del joven ante la vista impotente de ambos lados de la frontera. Poco después manifestantes gritaba asesinos a los guardias desde el lado Oeste de la frontera.

Diez años más tarde surge la canción “Libre” interpretada por el cantante español Nino Bravo y compuesta por José Luis Armenteros y Pablo Herreros.


Tiene casi veinte años y ya está
cansado de soñar;
pero tras la frontera está su hogar,
su mundo y su ciudad.


Piensa que la alambrada sólo es
un trozo de metal
algo que nunca puede detener
sus ansias de volar.


En la tarde del 5 de febrero de 1989, disparos de soldados de que custodiaban la frontera desde el lado Este cobraban otra víctima, pero esta vez la última, otro joven, de 20 años de edad que soñaba con alcanzar sus sueños, Chris Gueffroy.


http://www.martinoticias.com/content/muro-de-berlin-la-triste-historia-detras-de-una-cancion/79382.html