martes, 11 de abril de 2017



Preguntaban qué cambio 
desde aquel 11 de abril...


En aquel entonces había cierto paralelismo en cuanto a las personas creyentes a la revolución y los opositores es decir,podría hablar se de mitad y mitad. El descontento de un sector de la población contrastaba con los agradecidos a las misiones y otras acciones emprendidas. Había mucha más posibilidad de seguir dándole potencia a ese proyecto que indudablemente era la cabeza y la astucia de Chávez quien lo mantenía en pie pese a sus tendencia divisionistas y radicales.


Aun con la siembra de odio y el rechazo a su propuesta la gente estaba resteada con él, había apoyo y podría entenderse que lo regresaran en el poder, había aun la creencia que habría una patria nueva, una promesa de país distinto, con equidad y justicia social. También había con qué hacerlo, estábamos generando dinero, la dádiva, el carisma, la manipulación estaban presente y muchos aprovecharon la ocasión para cambiar de status.


Pero como bien uno de ellos dijo luego de morir este, Chávez era un muro de contención y que ahora la revolución se agudizaría. Entiendo que a pesar de su radicalismo e ideas tenía cierto freno para irse contra el pueblo de manera violenta, había estrategia para convencer sin ser tan drástico.


Pero el heredero y sus acompañantes han ido demostrando la imposición de su ideal, y el proyecto se ha cumplido, considerando la guerra que se le declaró al capitalismo y contra todo aquel no creyente de su doctrina.


Destruyeron empresas, borraron el sello "hecho en Venezuela", ya no producimos nada, nos llevaron rápidamente a un viaje por el tiempo retrocediendo en los avances tecnológicos respecto al mundo, estacionaron el crecimiento del país, ya no somos una plaza atrayente para las inversiones ni para vislumbrar un desarrollo profesional y social, aunque si desarrollaron y a pasos agigantados la miseria y el deterioro, que es notable en las calles, en los servicios públicos deficientes, al ver gente comer en la basura y el crecimiento de la indigencia solicitándole a la población lo que el gobierno no da.


La educación con severas marcas de socialismo adoctrinante se iguala a la pérdida de valores, ya no somos ese país hospitalario ni solidario de antes, hay tristeza, miedo, rabia, angustia. Hoy la población chavista descontenta no es que se a sumado a la oposición en su totalidad, esta ha tenido altas y bajas importantes pero no termina de catapultar ese descontento a favor, sin embargo, muchos chavistas si se han sumado al descontento existente, y la preocupación por el futuro que a llevado a mucho a partir fuera del país. Nos han sembrado lo que llaman la desesperanza aprendida, pareciera que ya no hay lucha, que el conformismo reina, que ya no existe fuerza, pero en el fondo se espera la mínima chispa, el líder ideal para activarse, las ganas están solo que hay mucha desorientación.


Sí hemos cambiado. Ha habido una escasez, que creo no haber vivido nunca una así aun en las más difíciles circunstancias que pudieron haber en gobiernos de la 4ta. República, en mi casa, y no siendo de clase pudiente, nunca faltó ninguna de las tres comidas, y buenas raciones, hoy a diferencia de esos tiempos y de ese 11 abril, si ha faltado en la mesa del venezolano, comida, la balanceada, la hecha acá, hoy hay que pelearla en una larga cola, condicionada por una "tarjeta de la patria" que la ofrece al 50% o hay que recibirla en cajas que poco guardan de soberanía nacional pues puede ser mexicana, de Nicaragua u otro lugar, pero no con nuestro olor, no con nuestros sabores, perdiendo también nuestra identidad como venezolanos.


Hoy el venezolano puede pesar 10 o más kilos menos de lo que pesaba en el 2002, tener su salud deteriorada por la falta de medicina y buena asistencia médica. Anda nervioso por las calles, que ahora aparte de la inseguridad, son reprimidas brutalmente si protestas.


Hemos cambiado Chávez sembró una semilla de cizaña y maleza, su legado en manos de lo que hoy gobiernan tiene una dosis mayor de maldad, o al menos es más notable, la saña y la desverguenza los lleva a cometer ilegalidades e injusticias descaradamente. Creo que el alumno superó al maestro o al menos el monstruo tiene un estilo mucho más sádico, una vulgar imitación de su antecesor.


El cansancio a la situación nos está invitando a ser más determinados en la exigencia de un cambio, da temor cuando nos damos cuenta que estamos caminando sobre una bomba social que no sabremos cómo explotará. Estamos siendo objeto de uno de los mayores actos de violencia que se le puede hacer a un ser humano, violentarle sus derechos, limitarle el paso, acorralarlo en su naturaleza de ser libre y diverso de pensar y sentir, y cuando se toca el límite del respeto y la dignidad el instinto de libertad busca su cause. Sin embargo, y pese a la violencia que han querido generar, poco han logrado en su intención de provocar un enfrentamiento mayor, los oponentes se han mantenido firmes en el civismo pese a los focos radicales que han surgido. Viejitos, mujeres, jóvenes, adultos comunes son los que nutren las concentraciones y marchas que son duramente repelido por el gobierno, pero la visión está intacta, y es la de limpiar al país y darnos una nueva oportunidad.


No somos los mismos, no seremos los mismos que fuimos en la 4ta y estoy segura que rechazaremos ser igual a lo que somos hoy, hay conciencia de que podemos ser mejores. Hoy ha crecido la determinación de ser LIBRES

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