DE NIÑA A MUJER
Definitivamente pasar de niña a mujer no es una transformación fácil en nuestra vida, los cambios físicos y de intereses nos confunden y entramos en conflicto. Solo recordar esos momentos en que debía decidir si guardar todas mis muñecas o seguir jugando con ellas, era todo un dilema, o aquellos momentos en que un columpio se me hacía atractivo pero mi tamaño y edad me limitaba la intención, o por el contrario, ya no quería ver comiquitas y mi interés se inclinaba por series juveniles y los grupos musicales del momento.
Esta es una etapa donde pareciera que no tuviéramos lugar o que son tantas las decisiones que tomar para definir nuestra personalidad que nuestro humor y nuestras actitudes nos hacían parecer extraterrestres.
Claro, en la medida que nos vamos identificando con nuestro desarrollo nos atrevemos a dejar atrás la etapa de la niñez, ya no sentimos tanta tristeza a ceder las muñecas, ni da tanta pena hablar con algún chico o bailar en público, en fin, vamos creciendo y aceptar el cambio es lo más saludable. Cada quien tiene su tiempo y sus necesidades que definirán el momento de transición de niñas a jóvenes y posteriomete a convertirnos en mujer.
Pero caso triste es cuando queremos arrancarnos la niñez a golpes, como si nos hubiese estorbado esa etapa de nuestras vidas y la quisiéramos borrar de nuestra historia. Y esto lo vemos a menudo en aquellas niñas que empezaron su carrera desde muy chicas en el modelaje, la televisión o en el cine. Yo me pregunto, sí tanta responsabilidad y tanta exposición al mundo aceleraron esta etapa y prácticamente no la vivieron, seguramente guardaron tempranamente esas muñecas por estudiar libretos y adentrarse a escenas fuertes de vida, el no vivir los típicos problemas de los niños que van regularmente a una escuela o no poder ir a alguna parte sin el ser reconocido, debe darle una visión de vida distinta a la de un niño común. Pero ¿por qué estas chicas pareciera que se quisieran limpiar de esta etapa de vida con un comportamiento a veces muy desagradable?, son muchas historias que van desde correccionales, centro de rehabilitación, cárcel y hasta el suicidio, lo peor es que por haber sido ídolos de infancia resultan como una especie de ejemplo para su generación.
Si bien no critico que los niños incursionen en las artes, en el cine, en el baile u otras disciplinas, son precisamente ellos los que más necesitan sentirse niños, tener la presencia de los padres y no perderse ni un cumpleaños de sus primos o amiguitos de escuela, jugar con sus muñecas hasta que queden calvas y sin ojos, y caerse una y otra vez del columpio pues esa es la escencia de la niñez, jugar, cantar, compartir, aprender y sobre todo crecer dentro del ritmo que nos corresponde. Saltarse las etapas solo nos hace añorarlas luego cuando ya la misma sociedad nos pondrá límites para vivirlas, y definitivamente atrofiará nuestra vida adulta pues es la etapa donde se define lo que seremos a través de los valores y los sentimientos que se forman en la familia y con nuestras relaciones de infancia.
Es por ello que cuando en la entrega de los premios MTV, vemos a una de estas ex- figuras infantiles, dándole nalgadas a un osito de peluche, solo me queda preguntarme si lo hacía como una especie de reclamo por no haber jugado con él cuando le correspondía. Pareciera que estas niñas crecieran con la falsa idea de que ser adultos es traspasar los límites, convertirse en un símbolo sexual extremista y vulgar, no tener responsabilidades y burlarse del mundo y de la misma vida. Son esos valores los que preocupan se transmitan a quienes han vivido sus etapas de infancia y adolescencia viendo a estas estrellitas, pues ojalá no se convirtieran en los patrones a seguir. Son pocas las que se destacan por seguir una vida más acorde al concepto de mujer, que son recordadas por su carreras ejemplares, por ser empresarias o simplemente personas que formaron familias sin verse involucradas en lamentables escándalos que muchas veces terminan en tragedia.
Pasar de ser niña a mujer, es aceptar que la vida es un constante cambio, es una transformación que dependerá de las decisiones y actitudes que tomemos, de aceptar y recordar con afecto las etapas que vamos dejando atrás, tratando siempre de tomar de ellas lo bueno, los aprendizajes y herramientas que permitan construir un hoy con bases sólidas, que nos permitan soportar los retos y dificultades que seguramente traerán las nuevas etapas que viviremos. Es por ello que cada etapa de vida la debemos disfrutar al máximo y siempre buscando tener experiencias de calidad que podamos recordar con alegría y con nostalgia, agradecidas siempre de haberla vivido, pasemos las etapas de la vida dejando huellas valiosas en el camino, para que siempre podamos sonreír cuando queramos recordarlas.

No hay que generalizar, ¿Que hay de Chloe Moretz?¿ Emma Watson? ¿Ellen Page?
ResponderEliminarNadie generaliza, se sabe que son muchas las que han hecho una carrera honorable con sus carreras desde niñas, el problema es que es muy notorio los disparates de las otras que opacan y escandalizan al mundo como si esos fueran valores y prácticas aplaudibles, se convierten en ídolos de irreverencia y desenfreno para luego terminar presas o convertidas en un desecho humano, y es lamentable que sus traumas de infancia y sus debilidades emocionales no sean atendiadas a tiempo y terminen por destruirse. A quienes simplemente hacer un mejor uso de su fama y su fortuna de infancia se les aplaude...
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