sábado, 2 de abril de 2016

LA FE NO DEBE SER SUSTITUIDA 


Sustituir...últimamente esta palabra ha tomado mucha importancia en una Venezuela donde la oferta de productos básicos es escasa y la demanda de estos crece...

A falta de pan buenas son tortas, dicen por allí pero ¿si lo que falta es la harina, los huevos y el azúcar, leche, gas o agua?...la torta deja de ser una opción y te toca apelar a la inventiva para enfrentar al "no hay".

Hay quienes promueven el consumo de papas, yuca, batata, casabe en sustitución de pan o la arepa,...y esto podría ser una solución eventual, pero para la rutina de un venezolano que neecesita inmediatez, sustituir su pan o su arepa es como alterarle su ADN....el pan y la arepa parecen insustituibles...

Así como el slogans, es mejor tenerlos y no necesitarlos que necesitarlos y no tenerlos, cuando en un anaquel falta lo básico o lo tradicional se activa la imagen de limitación, susto, terror por la falta de algo, entra en la mente la añoranza del ayer de abundancia y variedad o la ansiedad de un porvenir utópico esperando que mejore pronto la situación y que de la noche a la mañana la pesadilla termine...

la desesperación y el miedo ha poseído a muchos que lloran, se lamentan, se vuelven obsesivos y hasta se enferman por el terror de perder su sustento. La pregunta ¿hasta dónde vamos a parar?, se ha viralizado, sin embargo, nadie da respuesta e igual se someten a las largas colas por comprar cualquier cosa que medianamente calme la ansiedad de no ver tan vacía nuestra nevera...

Y si no conseguimos el producto pues sustituimos, por ejemplo, el papel de baño por agua y jabón, y si no hay, acuden a servilletas, revistas o papel periódico. Alguien jocosamente contaba que usaba el agua del aire acondicionado para su aseo personal y si lo vemos así, hasta el papel de regalo sirve con tal de sustituir lo que era parte del desarrollo y la cotidianidad...

Es aquí cuando entra la depresión...no solo hemos sustituido ahora hasta omitimos un almuerzo o el desayuno o nos bajamos la dosis de algún medicamento para que alcance...

Hacer uso de la creatividad es válido pero ¿será justo tener que ser tan creativos para sobrevivir?....cada quien con su respuesta...

Pero vale considerar que no es fácil, sobre todo a generaciones que gozaron de mayor bienestar, tener que luchar por lo que era el pan nuestro de cada día y ahora es un lujo que amerita sacrificios. Viejitos, niños, enfermos, cualquiera hoy en cola, mendigando su gota de petróleo prometida, convertida en migaja que se adquiere por número de cédula. 

Venezolanos arando en pequeña macetas lo que miles de hectarias ya no hacen porque las expropió el resentimiento, el ocio y la ineptitud. . Literalmente nos ganamos el bocado que nos llevamos a la boca... y los más jóvenes velando el progreso de otros países a través de la virtualidad, un internet que publicita mejores opciones lejos de tu tierra, el desarraigo inducido por la ineficacia...

Hoy algunos han sustituido el bienestar y la calidad de vida por una cola, la visión de prosperidad y crecimiento por resignación y frustración, se han sustituido los sueños por la pesadilla de patear calle a ver que consigues para comer. Han sustituido las posibilidades de un gran país, por una tierra limitada por nuestros propios errores y cercas mentales. Pero la sustitución más peligrosa y lamentable ha sido sustituir la fe en nosotros mismos y la fe en el país, al que algunos descalifican y degradan, como si esta bendecida porción de tierra que nos tocó habitar fuese responsable de nuestras malas decisiones y tratos.

Y la pregunta, ¿hasta dónde vamos a parar?, cobra más sentido... hasta donde lo permitamos sería una buena respuesta...hasta cuando aprendamos a sustituir las ideas que nos retrogradan por ideas de prosperidad y desarrollo...cuando aprenderemos a valorar el "hecho en Venezuela" y no ser severos y negativos críticos de lo que somos, cuando aprendamos a ser los primeros en defender al país y no permitir ni un mal gesto sobre él, cuando miremos lo bueno y valoraremos al trabajador que confecciona, que ensambla, que siembra, construye, enseña, sana, al maestro, al enfermero...a ese emprendedor que da empleo, cuando aprendamos a valorar el buen servicio, la hospitalidad, el disfrute, el descanso, el compartir y aprendamos a exigir un mejor país no solo a nuestros gobernantes, sino a nosotros mismos...

Qué tanto de la lista anterior  ya has sustituido por la desesperanza o por no sentirte orgulloso de este tricolor, que no se lleva en la ropa o en una gorra sino en la actitud y comportamiento de quien conoce sus derechos y deberes como ciudadano....sustituyamos la apatía, el desgano  por acción, no aceptemos la mediocridad y las limitaciones que nos imponen...este tiempo es para aprender y crecernos como seres humanos y como venezolanos que no dejarán de luchar por un hoy próspero y justo...

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