domingo, 6 de abril de 2014

Al propósito de los desnudos...
 
Ojalá pudiéramos desnudarnos todos, 
despojarnos de creencias, de prejuicios, de antivalores, 
de traumas y rencores, de enfermedades, de complejos y debilidades. 
Ojalá fuese fácil desvestirnos de la ira y el resentimiento. 
Todo esto implica un rediseño del vestuario 
con el que cada día enfrentamos la vida, 
coser a mano cada pieza, cada pensamiento, cada sueño, cada alegría. 
No es una tarea sencilla considerando la tendencia 
de la moda actual que pareciera empujarnos a desconocernos 
y enfrentarnos como si viviéramos entre enemigos, 
ojalá aprendiera a aplaudir la blusa de aquel aunque 
no me quede bien a mi, o que alguien se pusiera mis zapatos 
aunque sea por un rato y entendiera por momentos mi pensar, 
ojalá encontrara a quien regalarle el mejor sueter que tengo 
y tener la satisfacción de haberle quitado el frío 
aunque no crea en lo que yo creo. 
Como dicen los expertos, la moda no le queda bien a todos 
y cada quien debe encontrar su estilo, 
ese que nos permita sentirnos bien sin desentonar con los demás. 
Pero para ello es necesario desnudar el alma, 
vencer el miedo de reconocernos imperfectos 
y vestirnos con lo mejor que tenemos como seres humanos.

 Zora Fil

No hay comentarios:

Publicar un comentario